¿Vas a visitar Marrakech y no sabes por dónde empezar? Entonces, ¡sigue leyendo! En este post te comparto qué hacer en Marrakech, los imprescindibles a visitar en esta vibrante ciudad, también conocida como la ciudad roja. Este nombre se le atribuye por el color rojizo de sus murallas, edificios y calles, construidos con arcilla y piedra roja de la región. Este tonto tan característico se acentúa al atardecer dándole un brillo cálido y mágico.
1. Plaza Jamaa el Fna
Esta plaza es probable que la recorras varias veces, ya que es clave para entrar a varios de los zocos y además, es el punto neurálgico de la ciudad, por lo que los taxis te dejan ahí y es un punto de quedada para cuando vayas a hacer excursiones o tours con guías. Todas las rutas de la medina, empiezan o acaban en este lugar, por eso es una plaza muy transitada y siempre está pasando algo, sea la hora que sea. La plaza está llena de puestos de comida callejera, tiendas y vendedores ambulantes, además de mucha gente paseando y motos y coches pasando, lo que lo hace un lugar bastante caótico, la verdad, pero con mucho encanto.
2. La medina y los Zoccos de Marrakech

Una de las cosas imprescindibles que hacer en Marrakech es, sin duda alguna, perderse por la medina y los zocos. Pasear, regatear y comprar. En este laberinto de calles, vas a encontrar una infinidad de tiendas de todo tipo desde ropa y accesorios a especias. Una verdadera locura. En algunos lugares encontraras puestos de comida, pero no es lo que más hay. Lo que si es que en calles paralelas hay restaurantes.
Además de los vendedores, los locales y la gente caminando, también pasan por estas estrechas calles, bicicletas, motos, furgonetas, burros, en fin, que es toda una experiencia que no te puedes perder.
3. Madrassa Ben youssef

Este lugar es una antigua escuela coránica y puede parecer pequeño, sin embargo, es enorme. Para llegar tienes que cruzar toda la medina. Nosotros queríamos ir pronto y pudimos ver la medina sin mucha gente, ya que algunas tiendas empezaban a abrir, pero la mayoría seguían cerradas y parecía otro lugar completamente. Muy recomendable.
Esta escuela es la mayor escuela Coránica de Marruecos. Fue fundada en el siglo XIV y luego la reconstruyeron en el s.XVI. La escuela albergaba más de 800 alumnos, que estudiaban y memorizaban el Corán en unas habitaciones muy pequeñas y oscuras. La escuela cerró sus puertas en 1960, hasta que no la restauraron y la convirtieron en el museo que podemos ver a día de hoy. Los detalles del edificio son una locura, los mosaicos, la madera tallada, el patio central, que parece sacado de un palacio o de una película, precioso.
Recomendación: ves a primera hora de la mañana, porque se llena de gente muy rápido. Nosotros fuimos una hora después de su apertura y estaba bastante lleno, y al salir, la cola en la calle era larga.
- Horario de apertura: de 9:00h a 19:00h (durante el Ramadán es de 9:00h a 18:00h)
- Precio: 50 Dirhams por persona
4. Jardin Secret (Jardín secreto de Marrakech)

El Jardín Secreto de Marrakech es un oasis escondido en pleno corazón de la medina, donde la naturaleza y la historia se encuentran. Fue construido en la época saadí y restaurado recientemente. Originalmente formaba parte de un conjunto de palacios y residencias aristocráticas de la medina. Sin embargo, con el declive de la dinastía, el lugar cayó en el abandono hasta que en el siglo XIX, un influyente caíd de la ciudad, decidió reconstruirlo. El jardín fue diseñado siguiendo la tradición de los jardines islámicos inspirados en el paraíso descrito en el Corán. Sin embargo, tras la muerte de su último propietario, a finales del siglo XX, volvió a deteriorarse. En el siglo XXI, inversionistas extranjeros expertos en arquitectura islámica, realizaron una restauración devolviéndole al Jardín Secreto su antiguo esplendor.

Además, la torre del jardín ofrece una de las mejores vistas panorámicas de Marrakech, cose que, sumado a su belleza, lo convierte en una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, por lo que también está bastante concurrido, pero se puede disfrutar igualmente.
- Horario de apertura: de martes a sábado de 9:30 a 19:00h. Domingos 9:30 a 17:00h y Lunes 14:30 a 18:00h.
- Precio: 100 Dirhams por persona
5. Palacio El Badii

El Palacio el Badii fue construido en el siglo XVI por el sultán Ahmad Al-Mansur para demostrar el poder de la dinastía Sadí. Imagínate esto: mármol de Italia, oro de Sudán y las mejores maderas de la India, una verdadera belleza. Sin embargo, su gloria no duró mucho ya que en el siglo XVII el sultán Alauita Moulay Ismaíl lo desmanteló para usar sus materiales en su nueva capital. Esto y el paso del tiempo han hecho que a día de hoy solo queden las ruinas. Aún así, merece la pena visitarlo.
- Horario de apertura: de 9:00h a 17:00h
- Precio: 100 Dirhams por persona
6. Mezquita Koutoubia

La Mezquita Koutoubia es el símbolo de Marrakech. Con su minarete de 77 metros, es la más alta de la ciudad y se ve desde cualquier punto. Fue construida en el siglo XII por los almohades, pero hubo en pequeño error: la primera versión no estaba bien alineada con La Meca, por lo que la tuvieron que derribar y construir de nuevo. Su nombre significa mezquita de los libreros, pues antiguamente, aquí había un mercado de manuscritos.
Aunque es muy bonita e impresionante con cualquier luz, mi favorita es la luz del atardecer, que refleja en ella y le da un brillo especial, junto con las palmeras y el azul del cielo. Si no eres musulmán, no puedes entrar, sin embargo, solo verla desde fuera ya impresiona.
7. Parque Lalla Hasna

Justo detrás (o al lado, depende de cómo lo veas) de la mezquita se encuentra el parque Lalla Hasna, un parque pequeño pero con mucho encanto. Es como un descanso del caos de Marrakech. Tiene fuentes, palmeras, jardines, miradores y suelos preciosos, lo que lo convierten en el espacio ideal para descansar un rato del bullicio de la medina. Y lo mejor, ¡es gratis!
8. Pasear por fuera de la medina
Si te puedo dar algún consejo sobre qué hacer en Marrakech, creo que sería que no te quedes solamente en la medina. Recorrer sus infinitas calles y tiendas es divertido, sí. Sin embargo, puede llegar a ser agotador y agobiante, por lo que tampoco recomiendo que estés todos los días de tu viaje ahí. Te recomiendo que explores y salgas de las paredes de la muralla de Marrakech (que es donde está la medina) y conozcas lo que hay fuera. Te sorprenderás de la tranquilidad que hay, además podrás apreciar la muralla de la ciudad.
9. Hospedarse en un Riad, una de las cosas que hacer en Marrakech

Hospedarte en un Riad es una de las experiencias que hará que tu viaje a Marrakech sea especial. Son antiguas casas tradicionales, con patios interiores, fuentes y decoración clásica marroquí, que te hará sentir en las mil y una noches. A diferencia de los hoteles, es más íntimo, ya que no suelen tener tantas habitaciones, el trato es súper cercano y personalizado y suelen ser espacios muy tranquilos.

Si puedes, alójate en uno que incluya el desayuno, así pruebas el desayuno típico marroquí. Suelen destacar también por la hospitalidad de sus anfitriones, a nosotros nos recibieron con un té al llegar y una botella de agua para cada uno. Y, la verdad, es que de precio hay muchos que no son para nada caros.
Hay algunos otros sitios como el museo de YSL de Marrakech, el Jardin Majorelle o el Bacha Coffee, que a pesar de que vi que eran muy bonitos, me pareció que era demasiado turístico para visitar y había bastante cola para todos. Por eso lo sacrifiqué, ya que solo fui 3 días y así pude aprovechar más el tiempo y conocer más la Medina y otros lugares más auténticos de Marruecos. Sin embargo, si te da tiempo, no dudes en visitarlos, eso sí, prepárate porque están bastante masificados.
Espero que esta información te haya sido útil. ¡Disfruta mucho del viaje!
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